Estaba cansada, casi agotada, y el camino que todavía me quedaba por recorrer parecía muy largo para mis escasas fuerzas...
Por suerte llevo agua y comida. Mis padres se han ido de crucero y me han dejado con mi tío lejano. Parecía muy amable, pero cuando mis padres se fueron me trataba muy mal. Me hacía trabajar todo el día; limpiando ropa, cosiendo... Pero un día escapé por la ventana y aquí estoy, perdida. Busco un lugar llamado "sal si puedes". Hoy es 24 y mis padres, el 26 paran un día en "sal si puedes". Tengo comida suficiente para un par de días. Sigo avanzando hasta que por fin he encontrado una carretera, ha pasado un coche y le he preguntado donde estaba "sal si puedes". Me ha dicho que a unos pocos kilómetros y así es. Cuando llegué era es día 26 y ahí los encontré; les conté lo que me había pasado y me llevaron con ellos en el crucero.¡Menos mal!
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